
Ahora que empieza un nuevo año, tenemos una perfecta oportunidad para hacer espacio a un detox integral.
Al avanzar en el camino del autocuidado, paralelo a ir nutriendo nuestros aspectos humanos: físico, emocional, mental y espiritual; una parte muy importante del proceso, es ir limpiándonos de todo aquello que no nos hace bien. Es decir, eliminar toxinas y sustancias dañinas para nuestro organismo. Un proceso que puedes llevar a cabo mientras continúas tu rutina de vida.
Para este fin, el cuerpo tiene órganos específicos que realizan esta función; como el hígado, los riñones, los pulmones, el sistema digestivo y también la piel. En principio las sustancias tóxicas van siendo eliminadas eficientemente por estos órganos; pero a lo largo de los años vamos saturando nuestro sistema y estas dejan de eliminarse satisfactoriamente y se van acumulando. El cuerpo tiene un límite hasta el que va a permitir la saturación de tóxicos; pero siempre antes de su máximo, nos empezará a enviar señales de alerta. Aprende a escuchar las señales de tu cuerpo, así sabrás cuando necesitas hacer una limpieza y conocerás lo que es benéfico y lo que no lo es para ti. Cuanto más limpio está el cuerpo más rechaza lo que no le conviene.
Ante una temporada de excesos, el organismo se puede llegar a sobrecargar e incluso terminar en una enfermedad. La buena noticia es que existen varias estrategias simples a través de la alimentación y el ayuno, que son poderosas para apoyarnos en la tarea de limpieza. Además el movimiento del cuerpo al hacer actividad física y el consumo frecuente de agua, le dan un empujón al organismo en la eliminación de tóxicos. Por su puesto no olvides el contacto con la naturaleza.
Pero no solo es importante la limpieza de nuestro cuerpo físico. Un detox integral también nos invita a dar una mirada a otros aspectos. Como aquello en lo que elegimos poner nuestra atención y a lo que puede influir en nuestro bienestar. Por ejemplo, ¿qué tipo de información estás recibiendo a través de tus sentidos: qué lees, qué escuchas, qué ves?,¿estás sintiendo tus emociones o las estas acumulando?, ¿estás siendo transparente y claro a la hora de comunicarte en tus interacciones o estás guardando lo que realmente piensas?, ¿puedes observar tus patrones de pensamiento sin engancharte en ellos?.
Por tanto, a los excesos en la comida tenemos que sumar el estrés emocional y mental. El cual para la época puede generarse en los encuentros familiares, donde usamos máscaras para encajar u ocultar nuestros verdaderos sentimientos; de los gastos extras en los festejos, regalos y viajes, que desequilibran nuestras finanzas; e incluso del desorden en nuestros hábitos de sueño y descanso, por los trasnochos y exceso de actividades. Los altos niveles de adrenalina y cortisol resultantes, aumentan la carga de trabajo de nuestro organismo y su capacidad de desintoxicarnos.
El detox integral es una forma práctica de desintoxicación a todo nivel. Sin embargo, si nunca has hecho un detox, debes saber que la movilización de toxinas del cuerpo puede ser como una tormenta de desechos que se liberan y circulan, pudiendo causar efectos desagradables y en algunos casos adversos. Como resultado afectar el estado de ánimo, la capacidad de concentración y nuestro comportamiento. Por eso, además de tu entusiasmo, necesita ser un proceso guiado que te prepare para una desintoxicación amigable y segura. Nunca debes introducir cambios bruscos, tu cuerpo necesita adaptación.
En el aspecto físico, primero es fundamental no forzar tu cuerpo a desintoxicarse. Elige el paso a paso de opciones simples, amables y naturales. Identifica y evita cualquier factor externo adicional que pudiera ser tóxico, como fármacos innecesarios, alcohol o drogas entre otros. No prolongues caprichos por mucho tiempo, date cuenta cuando es suficiente. Suspende o disminuye los alimentos que no te benefician. En general incluye paulatinamente variedad y cantidad de aquellos alimentos benéficos, así como mucha agua. Prefiere cocciones que conserven los nutrientes.
También recuerda que cada uno de nosotros es único, por tanto nuestros cuerpos responden de forma diferente. Lo que es bueno para mi tal vez no lo es para ti. El más alto nivel de evidencia viene de verificar en tu propia experiencia cada recomendación.
Por otra parte, desintoxica tu mente y tu aspecto emocional. Asume la responsabilidad completa por tu sentir, identificando y expresando adecuadamente tus emociones; no las reprimas ni lances tu carga a los demás. Cultiva la honestidad contigo mismo sobre lo que sientes y piensas, no justifiques nada. Empieza a observar tu diálogo mental. No asumas o supongas el significado de nada, pregunta y busca aclarar. No tomes nada personal, cada quien vive en su propio mundo, teniendo sus propias preocupaciones.
Si das espacio a la introspección verás como la desintoxicación mental y emocional serán una respuesta espontánea y natural. Las relaciones humanas son la mejor herramienta que puedes usar para observarte y conocerte.
Dale espacio al descanso: «il dolce far niente» que se traduce como «el dulce placer de no hacer nada» frase famosa y culturalmente significativa en Italia; que valora el disfrute de los pequeños detalles cotidianos y el simple placer de existir sin la presión ni la obligación del hacer. Date tiempo de descanso de calidad sin distracciones; relájate sin necesidad de estimular tus sentidos con un sin fin de actividades.
Los beneficios del detox integral los verás inmediatamente reflejados en tu salud. Aumentan tus niveles de energía; mejora la calidad del sueño y la capacidad cognitiva; disminuyen las molestias digestivas; y te sentirás liviano y en paz.
Recuerda la importancia de sostener amorosamente en el tiempo, aquellos hábitos que te traen bienestar y evita retomar hábitos que sabes pueden causarte daño.
Si quieres profundizar la información y realizar un detox integral; te espero para guiarte y acompañarte. ¿Aceptas el reto?
